lunes, 19 de octubre de 2009

Mi innegable egoísmo y una función L de Dirichlet

Primero que nada llevo ya mucho sin leer, no por gusto pero asi son las cosas, ergo lo que escribo se asemeja cada vez mas a lo que cualquier editorcito de la Rolling Stone o el Universal pueda escribir, lo cuál me es bastante desabradable y penoso. Pero siendo un cínico no voy a buscar mejorar el contenido de algo que de por si leen dos o tres extraviados cada inicio de mes lunar.

Ahora bien las noticias (¿?). ¿Cuándo se convirtio esto en un blog de variedades? Nunca tuvo una temática fija si bien recuerdo, y por lo menos aqui puedo darle rienda suelta a mi fascismo lírico. Una palabra muy en boga en estos días, y por que no recordarlo, desde que se invento. Claro que antes los medios controlaban aun mas la información y los movimientos sociales no eran tan difundidos...nuevamente me arriesgo a encontrarme en un loop de obviedad y estupidez que conlleva a preguntarse lo mismo.

Entonces, las novedades son: Ya solo queda un mes de este semestre, que como los otros pinta para ser mas inmundo que el anterior. Cualquiera diría que estar en una universidad es una experiencia depresiva, inútil y por lo visto poco llevadera, o que yo soy un maldito exagerado. No me pondre a desmentir a nadie porque eso lleva tiempo y sinceramente a viejos vicios ya nada nuevo entra. Salvo a los niños, pero claro que si hubiera niños leyendo probablemente no entenderían un carajo o si lo hicieran lo lamentaría por ellos. Eso fue para la habitual inyección de optimismo que se que el asiduo lector de este blog busca. Gracias a ti, amigo conocedor del sarcasmo.

Ahora bien, los entendidos en la materia de vivir no discutirán que algo que no cuesta no es apreciado, ni bien son todos los que pueden disfrutar de las mieles de la sabiduría y el raciocinio. Ejemplo número uno los creacionistas. ¿Es eso cierto? ¿Somos los humanos masoquistas por naturaleza? Tal parece ser el caso, cuantas veces no han visto que a la gente que no le cuestan nada las cosas termina por malbaratarlas o se aburre de ellas. Por supuesto que esto aplica también a las relaciones humanas, pero no nos meteremos en esos temas espinosos porque de por si tengo problemas sintetizando un mundo abstracto, con política insulsa y edulcorantes metafísicos como para entrar a eso. Tal vez en otra ocasión que este irracionalmente contento o triste y ya saben por que, y si no es que tienen 13 años seguramente. En el fondo seguimos reaccionando a los mismos impulsos elementales. Y yo por supuesto no soy una excepción.

Asi bien, al lector espabilado no le habrá pasado por alto que he perfeccionado el arte de la escritura pobre y el cantinfleo, aunque por supuesto soy demasiado excéntrico (como eufemismo de ...ya saben que) como para admitir tan plebeyamente el uso de ese sustantivo.

Para quien haya leído esto con la esperanza de leer algo de una función lamento desilusionarlo, pero este es un blog de incoherencias no de matemáticas avanzadas.

Hablemos claro, si tienen internet y wikipedia, que hacen en un blog buscando respuestas.

Necesito un trago.




martes, 15 de septiembre de 2009

0 Saurios Pt. I

¿Qué propósito tiene la evolución? Todo se ha hecho mas complejo a medida que han crecido las civilizaciones. Finalmente el verdadero placer lo proporcionan las cosas mas elementales, el sexo, comer, dormir, defecar, somos víctimas de nuestros instintos y queremos escapar a toda hora de ellos, negar nuestra esencia…
-¿Ya a descansar joven?
….pfff me caga cuando los taxistas quieren hacer conversación.
-Si, algo asi
-¿Mal día en la chamba?
-No del todo, pero las cosas no marchan bien.
…que mierda le tengo que estar contando mi vida a este muerto de hambre, maldita sea la hora que el carro se descompuso y lo llevé a la agencia…llevarlo a la agencia, que triste intento de mi parte de querer ser burgués, pagar el triple por algo que bien le pudo haber arreglado cualquiera de esos hijos de vecina que se las dan de mecánicos.
-Si así es esto, la vida tiene altos y bajos.
¿Qué? Ahora los taxistas son poetas, y yo que me sentía tan chingón, nuevamente he sido opacado por la clase trabajadora…nuevamente con mis aspiraciones burguesas. Estoy harto de mi mismo.
-Déjeme en la esquina, por favor.
Probablemente este pobre diablo sea mas feliz que yo. Eso si que sería realmente miserable, en fin basta de toda esta sarta de pendejadas, me hare un trago, le dare un tiento a Vanessa y me iré a dormir. La vida de los campeones.
Pero si serás puta, condenada vida, se fundió el foco de la entrada. Bueno que lo cambie alguien mas, hoy estoy molido.
-Vanessa ya llegué, y estoy hecho mierda asi que por lo que mas quieras hoy no me jodas.
-Como si te pudiera joder mas de lo que te jodes tú mismo panzón.
-En serio Vanessa, hoy no.
-Como quieras, hice picadillo está en la cocina.
-Ya…como sea, pero primero necesito un trago.
-Tú y tus tragos, estoy harta que seas un borracho de mierda, ¿Es que no puedes soportar la vida sin un trago?
-Ayuda.
-Eres un pendejo.
Mi trago, mis cavilaciones inocuas y yo. El eterno trío que conforma mi patética existencia. Varias veces he pensado que podría plasmar todas mis ideas y enviarlas a una revista literaria, pero se que eso no pasara, me sentiré terriblemente estúpido al escribirlas y aun si las enviara nadie publicaría esta sarta de pendejadas. Vanessa te maldigo tú que siempre tienes razón y con esas hermosas piernas.
-No tengo cojones.
-Cuéntame una de vaqueros.
-Voy a salir.
-¿No que estabas hecho mierda?
-Necesito escapar de la rutina.
-Iluso como siempre, no hagas ruido cuando vuelvas. Y ni se te ocurra meterme mano, me caga que me despiertes.
¿Cuándo fue que todo se fue a la mierda? En fin, abordo otro taxi. Espero que este no hable, creo que prefiero escuchar mi idiotez mental.
-A Coyoacán.
-¿Ya de quincena joven?
¿Bueno que a esta gente le dan un folleto de cómo hablar?
-Si eh algo asi.
¿Por qué carajo hablo como tarado?
-¿Oiga y usted por quién va a votar?
¿Qué nadie le dice a esta gente que no debe hablar de religión, política ni fútbol? Me lleva la chingada estoy con un jodido aficionado.
-No estoy seguro, solo sé que por quien no voy a votar.
-Bueno yo si sé.
…esta noche pinta para ponerse peor.
-…
-¿No quiere que le diga por quien?
-Bueno si, adelante.
-Yo creo que el PAN es la mejor opción.
-Está bien, supongo.
Pendejo proletario, votando por la extrema derecha. Es casi como ser un negro confederado, pero si será pendejo. ¿Claro que he ganado yo por ser de izquierda? En realidad me caga la gente pobre por fea, y la rica por mamona.
Estoy jodido, lo dicho.
-No parece que a usted le simpatice mi elección.
Bueno este tipo que pretende.
-Aquí esta bien.
-Son treinta y dos pesos.
Hijo de mil putas.
¿Bueno y ahora qué? Lo mejor será deambular hasta encontrar alguna cantina, todavía recuerdo cuando tenía veinte años y veía entrar treintones a los bares a ver si conseguían algo. Esos eran buenos tiempos, y por supuesto no le daré esa satisfacción a esos cabrones.
-Michelada de León, en vaso.
-¿Mal día joven?
Esto es una puta persecución, voy a pagar la cerveza y largarme.
-Si eh, algo así, deme otra.
Admiro mi propia resolutividad.
-¿Tiene algo mas fuerte?
-¿Cómo qué se le antoja?
-No tengo idea, sorpréndame.
-Este es el trago especial de la casa.
-Está bueno.
Es una mierda.
-¿Qué tiene?
La receta es secreta pero le dire algo, tiene Kool-Aid.
…estoy empezando a creer que esto es una jodida pesadilla.
Pagué y me largué, ni siquiera estaba medianamente borracho, y ya no tenía dinero para nada mas, asi que me fui al parque a liar un cigarrillo. Después de dos caladas se me acerco uno de los indigentes de por ahí, no me importune en realidad creo que deseaba su charla insulsa e incoherente. Algo que me salvara de ser llamado joven y que aparentaran interesarse en mi bienestar por una propina.
-¿Eh amigo tienes un cigarro?
-Tomé.
-Ya gracias, Dios te bendiga hermano.
Que demonios.
¿Ey, quieres una cerveza?
Ese fue mi primer gran error, o el segundo o el útlimo de mi día. Que mas da. A la mierda todo.
-Si
-Sígueme
Le indique que me esperara afuera de la tienda mientras compraba unas caguamas y un paquete de cigarrillos.

Cristo en Patines

Y bien, tenía tiempo sin escribir nada aqui. Primero porque no se me ocurria nada interesante, fuera de lo mismo de siempre, y segundo porque no es que a nadie le importe realmente.

Fuera de esa introducción autocomplaciente y de tintes masoquistas, supongo que debería contar alguna anéctoda interesante o historia medianamente divertida, de perdida otra intrascendente crítica social que solo sirve para tomar conciencia de un problema que si bien no es irresoluble contiene demasiadas variables como para poder esbozar una solución explícita en terminos llanos.

Perdonen ustedes estimados lectores la terminología matemática, se ha vuelto una mala costumbre.

Para no dar por perdida esta actualización intrascendente dare una nueva receta para aquellos que les gusten los tragos exóticos. ¿?

Cristo en Patines

-Jugo de arándano
-Jugo de granada (ahora lo vende Del Valle para ecohippies que no se quieren oxidar)
-Kool-Aid rojo
-Hojas de Menta
-Ginger Ale
-Brandy (No usen Brandy barato, se arrepentiran)
-Vodka
-Jaggermeister

Preparación (probablemente 30 porciones)

Hacer una ínfima cantidad de té de menta, unos 200 ml tal vez, durante 2 minutos, o quedara muy fuerte y sabra del carajo.
Añadir el vodka y el brandy a partes iguales aprox 230-330 ml entre los dos.
Añadir 800 mls de agua al te de menta y usar todo el kool aid.
Mezclar el kool aid con todo el ginger ale (600 ml)
Mezclar el jugo de arándano con el de granada a partes iguales
Usar hielo y mezclar todo (el alcohol hasta el fondo).

Si toman no manejen.





lunes, 29 de junio de 2009

Hitler in tuxedo

Continuando mi saga etílica les presento a ustedes queridos lectores el "Hitler in tuxedo", bebida por demas adecuada a los tiempos semitropicales con lluvias aisladas que llegan sin avisar y te joden el día.

El grado de dificultad de la preparación de este brebaje es significativamente mayor al ya world famous Apagateles (Cito a mi amigo Batman), espero que esto esa un aliciente para aquellos que gusten de innovar en sabores, y que disfruten de las frutas tropicales.

Materia prima (rinde aproximadamente 2.5-3 lts):
-1 Piña completa madura
-2 Mangos
-Un paquete pequeño (125-224g) de zarzamoras
-4 Coolers de su preferencia (eviten sabores como la sangría, o el limón, hay mango-piña (lol) piña coco, mora azul, etc)
- 5 oz de vodka por Piña*
-2.5 oz de brandy por Piña* (Para un Hitler francés en tuxedo utilizar 5 oz de Cognac en vez de brandy)
-3 Bombas (Bebidas con taurina en botella en forma de granada)
-5 tazas de agua

*Se entiende que por cada piña de bebida que hagan se usaran estas cantidades, no por la piña física de fruta.

Preparación

Cortar la piña perpendicularmente considerando una piña vertical, por la parte superior aproximadamente a 3-4 cms de la punta, como si se le quitara una tapa, no descartar esa parte. Posteriormente remover el interior de la piña ayudados de los adviniculos que consideren convenientes, tratar de dejar una capa de no menos de 2 cms a las orillas de la piña, como si hicieran un gran vaso dentro de la piña. Mezclar 2 tazas de la piña obtenida con la pulpa de 2 tazas de mangos, 1 Bomba , un puñado de 15 zarzamoras y 2 tazas de agua en una licuadora y machacar hasta obtener una pulpa uniforme sin grumos, recomiendo en esta parte no colar, pero pueden hacerlo si lo desean.

Colocar una capa de 5 dedos en la piña de pulpa recien obtenida en la piña, añadir el vodka, el brandy (o cognac) , y posteriormente llenar la piña hasta el tope utilizando los coolers y la pulpa a partes iguales. Sellar la piña con la tapa y dejar reposar por 25-30 minutos. Después de esto servir con hielo. Si lo hicieron correctamente se veran todavía con fruta y coolers suficiente para hacer otra o hasta 2 piñas mas.

Para una consistencia mas espesa como de smoothie utilizar menos agua en la licuadora y mas fruta y viceversa.


Santé!


viernes, 26 de junio de 2009

Apagateles

Me ha recomendado mi amigo batman hacer un blog con las recetas de los tragos de mi autoría. Supuse que hacer un blog de siete máximo diez posts iba a ser una pérdida de tiempo, pero bien puedo utilizar este frecuentadísimo blog como espacio de expresión etílica alterna.

Nota las medidas estan en onzas porque asi se estila comunmente, si les da flojera hacer la conversión consideren 1 oz como un dedo en un vaso mediano, ya si tengo que explicarles cuanto es un dedo mejor dejen que otro mezcle su trago por uds.

Nota 2 para los iniciados en esto de hacer tragos...digo si es que hay algun perdido por ahi nunca se sabe, recuerden que primero se pone el alcohol y luego el mezclador, si lo hacen al revés harán una chambonada.

Apagateles, utilizar un vaso de highball o uno de no menos de 355 ml
-Hielo
-1 oz Jack Daniels (cualquier otro bourbon funciona, solo no usen Jim Beam, se arrepentiran)
-1 oz Vodka (personalmente prefiero Absolut, pero hay de presupuestos a presupuestos)
-1 oz Jägermeister
-Media lata de Red Bull
-Sprite
-Coca Cola o su respectivo sucedáneo

Preparación:
Ponerle el hielo al vaso, agregar el whisky, vodka, y jager al mismo tiempo, después la media lata de red bull, y completen el vaso con sprite y coca a partes iguales para el clásico, o como se les de la gana.



martes, 26 de mayo de 2009

Mamotreto II

Para Jorge aquella tarde estaba meticulosamente planeada si así se le podía llamar a la rutina mas o menos constante que tenía en aquel semestre, su vida universitaria era como cualquier trabajo segundón, al menos eso le parecía a el, llevaba ya seis semestres y algunos maestros todavía no se cansaban de repetirle que era una oportunidad única en la vida estar ahí, puede que tuvieran razón pero a juzgar por las muchas personas miserables que habían estado en la universidad y las que no lo habían estado para Jorge no representaba una felicidad paliativa a los sufrimientos que se tenían cuando se era un alumno dedicado. Cínicos, entregados al frenesí del estudio, de vez en cuando los atisbaba en las aulas, tipos con ambición pero muchos de ellos sin carácter, con disciplina pero insulsos, vacilantes que no podían considerar violar las normas, en resumen que no cumplían los requerimientos de Jorge para ser considerados dignos de ser un ejemplo a seguir, probablemente siendo uno de tantos vanos intentos de ocultar su envidia hacia ellos.
La cátedra no podría haber sido mas plebeya, él, de vez en cuando entusiasmado por un tema que consideraba interesante a medias casi siempre cuando se veía en el caso de tener facilidad para resolver algún problema , ahondaba en ejemplos similares pero sin un reto real, símiles del problema ya resuelto, como un placebo, una racionalización de su estancia ahí, cosa que lo hacían miserable, Jorge podría ser haragán pero jamás estúpido. Mientras el profesor divagaba y continuaba su interpretación de moldeador de obreros especializados, Jorge se concentraba en cuestiones al entender de su libido, mas prácticas, como lo eran imaginarse a su compañera de aula desvistiéndose con la pericia de una experta a la usanza de una imagen de película comercial con cierto grado de erotismo, imágenes que no esta por demás decir habían viciado sus preferencias, moldeándolas, al lado de solo sentirse atraído por cuerpos sinuosos y flexibles casi artificiales, como los impuestos como canon de belleza en la sociedad actual, dichoso era el para entonces en treinta años tendría que pagar para conseguir algo igual, pero ya nada sería lo mismo, era cosa importante para su ego y por ende para su excitación el sentir que creaba en la fémina un estímulo positivo, el cual se lamentaba sería difícil de impostar en alguna prostituta o la instancia a la que se hubiera ocurrido con tal de poseer una vez mas a la juventud, para su infortunio este no es un país de bellezas caucásicas, cosa que a la larga le tenía sin cuidado, cuando se es joven y se tiene una belleza si bien relativa, efímera pero efectiva, la atracción entre seres afines esta garantizada, paradójico era que esta muchacha en cuestión fuera todo menos caucásica, sin embargo tampoco era un armatoste por mencionar un eufemismo amable como los que generalmente se relacionan como estereotipo de las razas mestizas mesoamericanas. Sus rasgos finos eran suficientes para entretener fantaseando durante la clase, actividad por demás productiva cuando se esta tratando de evitar la fatiga por el abastecimiento de nuevos conceptos. Distraído entre sus fantasías y el repentino deseo de ahorcar a sus compañeros, ¿Compañeros?, esa palabra era muy idealista, si bien el los consideraba a la mayoría estúpidos existían personas que habían probado su valía, pero se les podía contar con los dedos de las manos. Todavía no conseguía descifrar el porque de sus sentimientos si es que podía llamar así a sus pensamientos calificados por la sociedad clericalista del siglo XX como contrarios a lo deseable a ese utópico y falso sentir de hermandad que debía por orden de un ente metafísico sentir hacia sus semejantes. No era un tipo perverso, al menos así se consideraba a si mismo y sabía que era una de las pocas certezas que tenía. Firme en sus convicciones pero débil en su proceder y modo de ser, tenía la esperanza, horrible palabra de que algún día, esperaba que lo mas pronto posible poder definirse como un ente sólido en sus creencias y proceder, quería ser un jodido patán vamos. Lo aparentaba pero solo como una defensa inocua hacía sus semejantes, su experiencia que podría ser calificada como insuficiente por alguien con mas camino recorrido en la existencia, quería ser el, el que juzgara a las generaciones venideras, sin soportar las recriminaciones del aprendizaje, tarea por demás ardua de la que ningún ser humano esta exento. Al consultar su reloj se percató de que sus cavilaciones habían sido insuficientes para consumir el resto de la jornada, por lo que decidió salir del aula a apercibirse de golosinas o cualquier cosa para rumiar durante unos minutos. En el pasillo, desierto salvo por algunos despistados que consumían tiempo de clases muertas o simplemente desidiosos, contemplo el atardecer por demás agradable cuando la temperatura es ideal y la sombra de los árboles se proyecta anunciando la pronta terminación de su horario.
“La vida está en otra parte” recordó, le gustaba darle su interpretación personal a aquel libro de Kundera que tenía en su poder pero que aunado a los demás libros que poseía y no había tenido el tiempo ni la disposición de leer le recordaban que tal vez en alguno existiera la respuesta a sus preguntas, al menos las mas importantes. Camino hacia la tienda cercana resuelto, pero a la hora de aproximarse desistió de comer algo, no tenía hambre, y últimamente el consumir comida por ocio solo le había dado malestares y migrañas.
Regresó al tiempo de ser casi la finalización de la clase, una vez anotada su tarea tomó sus cosas y se retiro de la facultad, emprendió el camino hacia el estacionamiento de profesores y de ahí pasó al de alumnos, una breve ofrenda a la capacidad de estos de conseguir lucirse frente a sus congéneres, los automóviles mas cuando se es joven, impresionable y sobre todo estúpido representaban lo que antaño fueran las cabezas de ganado o los esclavos o cualquier cosa que diferenciaba al vulgo del vulgo con un poco mas de poder. Una vez ubicado el de su pertenencia procedió a dejar sus enseres en la cajuela y asumir el mando de su vehículo, pobre satisfacción del que sabe que su vida no va a ninguna parte y no puede hacer nada para remediarlo.
El auto sin embargo aunque tenía un motor modesto desempeñaba bastante bien su función ornamental y de comodidad, le gustaba su auto, poner música a volúmenes estridentes y acelerarlo le hacía sentir por unos minutos la adrenalina que le era negada por su vida confinada a los suburbios, vida que hay que mencionarlo también no despreciaba del todo, si algo había subrayado antes es que Jorge no era estúpido, odiar su vida hubiera sido lo mas imbécil, se contentaba como muchos en agenciarle su condición actual a terceros y, en la medida de lo posible a disfrutar de las modestas victorias que acontecían a diario, que llegaban de una manera u otra.
Al salir del campus vio como era de esperarse el interminable tránsito de vehículos y personas que parece seguirnos a todas partes, que nos atormenta, pero que a su vez nos hace desconfiar cuando es parco en dar señales de movimiento.
En el semáforo quedo al lado de otro vehículo que salía de la universidad como el, vistoso y que no lo pensaría dos veces en cambiar su auto por el de esté personaje, lo inspecciono, para tratar de descifrar que había hecho ese tipo para obtener ese tipo de bienes, reconoció un estereotipo de inmediato, de lo que pareció ser un investigador o algo similar, joven de lentes pero ya escaso cabello, con mirada taciturna y sin demasiadas preocupaciones, una vida que se vislumbraba tranquila pero en la que Jorge no quería ser partícipe, a pesar de su aparente apatía el ansiaba con las presiones de la vida laboral, vida que el desconocía pero que por experiencias de terceros tampoco parecía demasiado agradable, aunque tal vez fuera el miedo al estancamiento lo que motivaba a Jorge a albergar tales pensamientos.
El disco cambio de color y puso el automóvil en movimiento, jugando a cambiar las estaciones para evitar el sonsonete de locutores imbéciles. Al tiempo que llego a otro semáforo, se ubico en el carril de extrema derecha, antes del carril para dar vuelta a una calle que iniciaba en el entronque. Vio a los otros conductores nerviosos con el pie en acelerador desgastando tempranamente sus embragues por conseguir unos pocos segundos de ventaja a los demás conductores, no eran tan diferentes después de todo, todos querían probar las mieles de esos éxitos mediocres que hay a diario en la vida citadina. Momentos antes de que cambiara la luz otro auto de similares condiciones al de Jorge se puso en ese carril para dar vuelta, sin pensarlo demasiado Jorge decidió que no tenía porque darle paso a ese automóvil que además estaba siendo manejado por una señora, a la cual él las relacionaba inevitablemente con un ente carente de la pericia necesaria como para manejar y obtener un deleite mínimo de la emoción del volante.
Cuando cambio el disco a verde, acelero al máximo, viendo que el otro auto hacía lo propio, vio también los autos estacionados adelante que obligarían a que uno de los dos cediera, ya fuera que el se cambiara a la izquierda, ahora desierta porque los otros conductores decidieron no ser partícipes de ese arrancón mediocre, su orgullo e inexperiencia decidieron por el y procuro no ceder metros respecto al carro de al lado, todo ocurrió en instantes pero Jorge se percato de un ligero olor a quemado, descuido el cambo de velocidades, sin embargo justo en ese instante el carro a la derecha se cerro hacia su carril para evitar una colisión con los vehículos estacionados, dando un leve contacto a su automóvil, pero dadas las condiciones de velocidades similares, no paso en apariencia nada, obligado por el temor de destruir el auto o de lastimarse haciendo alguna estupidez, cosa que sobra decirlo ya era tarde, se vio obligado a frenar y dejar que el otro vehículo pasara, este, no conforme con haber ganado este duelo miserable, intento cerrarle el paso dos veces, pero el con el camino libre pudo maniobrar para salirse y rebasar hasta el siguiente alto, donde ingenuamente paro, en vez de buscar otra alternativa, el otro auto al parecer vigorizado por la reciente victoria salio por un carril lateral y procedió a cerrarse perpendicularmente al auto de Jorge, de repente como un balde de agua fría le cayo su derrota y un posible enfrentamiento, herido en sus convicciones, viendo que un auto conducido por una señora lo había superado sintió un vacío en el estómago, al percatarse de que un enfrentamiento verbal y posiblemente físico era inminente. Con la poca fuerza que le quedaba descendió del vehículo, al tiempo que escuchaba los bocinazos y mentadas de madre de los otros conductores que también veían su camino obstruido.
El asiento del copiloto quedaba justo enfrente de el, de donde emergió un sujeto que si bien era mas grasa que músculo, Jorge calculo que por su edad sus posibilidades de ganarle en un combate se veían reducidas, teniendo él una estricta política de a la certeza de saber que no se puede ganar, intentar evitar un altercado, como envidiaba entonces los momentos que iba con sus amigos, hubieran podido salir del auto y amedrentar al gordo, pero en ese momento se vio solo, asustado y derrotado. Jorge no entendió en un principio que quería pues ambos sabían que el contacto había sido ínfimo y que seguramente no habría ningún daño palpable, para el era mas preciada su tranquilidad que unos míseros pesos que costara una reparación en aquellos autos utilitarios, sin embargo reconoció el miedo que le produjo el instante en que las máquinas se cruzaron recordando que aunque el auto era de él, debía responder a su padre por los daños en el auto, sabía el que su padre aunque irascible no era injusto, que no reprobaría las condiciones fortuitas en el evento de una colisión, que pagaría de buena gana para evitarse problemas, pero en este caso su obstinación, su inexperiencia y sobre todo su estúpida decisión de poner si no su vida en peligro a esas míseras velocidades, si su integridad personal a costa de una estupidez. “Eso déjaselo a los pendejos” hubiera sido reprendido, y con justa razón el castigo paterno no hubiera sido tan duro, si no el de el mismo hacia si, la reprimenda moral que se hubiera auto impuesto cuando se conlleva el hecho de haber apostado tanto por tan poco.
Jorge en su experiencia personal sabía que no podía permanecer en el vehículo, así el gordo podría impunemente asestarle un golpe o tomar ventaja de su posición para rentabilizar su victoria y contarla como una experiencia de guerra a sus compinches, amistades o como se les quiera llamar a los que seguramente tenían la desgracia de conocerlo, digo esto como si yo no fuera imparcial, pero hay que ver que las derrotas son mas amargas cuando se pierde contra un tipo evidentemente inferior en demasiados sentidos por lo cual paradójicamente entre peor, mejor.
Una vez fuera del vehículo el gordo se sintió en la necesidad de actuar como moderador del altercado increpando a su estilo, “¿Qué te pasa pendejo? ¿No ves que vamos bien?”, a esta altura los bocinazos habían cesado, Jorge no entendió si fue porque lo vieron a el, un pinche chamaco enfrentar al grueso, en todos los sentidos de la experiencia urbana, al vival, al cabrón que sueña con follarse a tu mujer cuando consigues un relativo éxito y tienes mas dinero que los que se conformaron con haraganear diez años para joderse el lomo después cuarenta. O tal vez fue el morbo de los automovilistas que dejaron de apretar las bocinas para concentrarse y no perder detalles del eventual altercado físico que esperaban. Jorge a estas alturas evidentemente asustado, hizo acopio del poco orgullo que le quedaba y con voz calmada pero firme le respondió “Tu no vienes bien, ¿No ves que se rebasa por la izquierda? “ al tiempo que sintió como las piernas le temblaban, se maldijo a si mismo, pero no pudo concentrar su energía en calmarse, estaba atento por si el gordo intentaba una acción a traición. Al mismo tiempo el se dio cuenta de la estupidez de su respuesta, como se le ocurría intentar razonar con un imbécil que ya había tenido el descaro de casi arruinar su transmisión por pasar primero. Se sintió ridículo, el gordo repitió sus mismos alegatos en orden diferente, todavía no tenía claro a donde quería llegar, el mismo no sabía porque se paro a intimidar, si el automóvil no había sufrido daño alguno, Jorge ya convencido de que lo que había dicho fue incoherente necio e ingenuo lo repitió una vez mas, maldiciéndose por dentro por su incapacidad de poner las cosas a su favor, las piernas se negaban a cooperar con su intento de aparentar seguridad. El gordo algo noto en Jorge, su miedo y se dio por servido, o tal vez se percato de que si no había daño alguno no tenia porque estar discutiendo a la mitad del cruce de una calle, y simplemente le dijo “Bueno ahí la dejamos” a lo que Jorge balbuceo una respuesta que parecía dar a entender que Jorge dejaba ir al gordo, esté ya hastiado o simplemente no se dio cuenta se metió al vehículo y se largo. Visiblemente asustado reanudo su camino, ahora solo con el pensamiento de que verdaderamente no tuviera nada el automóvil, su debilidad podría ser superada sin comentarlo con nadie, pero un vicio en el auto no pasaría desapercibido. Al llegar a su domicilio vio que los vecinos, seres por demás despreciables estaban en las inmediaciones realizando su insulsa rutina, harto ya, Jorge vio como lo veían de manera extraña, a pesar de estar alterado creyó que lo podía disimular, intensificó su interpretación para no darles señales a esos infelices, que los pudieran hacer sentirse superiores, no quería otorgar una victoria mas, se apresuro a meter el automóvil a la seguridad de su casa. Y solo entonces dirigió la mirada a la parte ofendida del vehículo, con alivio comprobó que no tenía nada, todavía visiblemente alterado, creyó que preparase un trago a la usanza hollywoodense se tranquilizaría.
Era una sensación horrible y Jorge la conocía bien, no por su estilo de vida cargado de excitación y aventura, lo cual además quedaría como una jodida mentira después de su reacción reciente, pero recordaba con claridad las pocas veces en que su sistema simpático había entrado en acción al extremo de sus capacidades, exagerando en el episodio reciente, pero como resultado de una vida sedentaria probablemente estaba algo desacostumbrado, descartado quedó lo del trago, prefirió ahorrase explicaciones de porque tenía aliento alcohólico en un día entre semana, soy un jodido marica, pensó. Las horas que siguieron lo encontraron menos intranquilo, a pesar de todo podría haber sido peor, consuelo necio que se repetía para evitar pensar en lo acontecido aquel día. “Mañana será otro día” pensó, no apesadumbro demasiado su existencia, se masturbo y se durmió.

martes, 19 de mayo de 2009

Mamotreto I

He decidido inscribir a mi hijo en la misma primaria a la que yo asistí, decidir propiamente es un eufemismo de lo que pretendo hacer posterior a comunicárselo a mi esposa. No es que crea que le interese demasiado, ni que me importe tampoco, pero a veces es necesario aparentar una efímera democracia para obtener valiosos segundos de sosiego hogareño a la vez que le modestamente le recuerdo quien paga las cuentas, algo que decidí hacer en su totalidad para disfrutar de una pizca de dignidad, ingenuo sea de paso. No sé porque quiero que vaya ahí, ni siquiera estoy convencido de que sea una buena escuela, aunque tampoco estoy convencido de que yo sea un buen padre, tal vez años de aparente monotonía, a la que me gusta referirme pomposamente como estabilidad me han vuelto parco y conformista, desarraigado de la realidad, paradójico que ese fuera mi sueño de adolescente que el mundo me dejara de importar para ocuparme de lo verdaderamente importante, cosa que hasta la fecha no logro descifrar. Creo que me estoy engañando aunque eso no sería nuevo, de cierta manera quiero proteger a mi hijo, mas como un reflejo biológico y no porque realmente crea que necesita protección contra el mundo real, el de todos los días no el planteado como antitético del metafísico, aquel en el cual un vulgar tendero obtiene a menudo mas victorias que el mas sagaz de los universitarios. No recuerdo particular infelicidad a mi paso por la educación básica, y a decir verdad fuera de escasos episodios exagerados por mi subconsciente carente de sufrimiento físico o mental genuino que desencadene en una depresión o desazón prolongada, no soy un sobreviviente. Tampoco es que recuerde mas que frugales episodios, no parece mas que una decisión trivial, por mas que mi madre insistiera que cuando yo era un infante siempre buscó lo mejor para mi, ejemplo que según las costumbres debí haber emulado, pobre y abnegada mujer si se hubiera dado cuenta que eventualmente todo esfuerzo resulta en una cadena de intentos tirados al vacío, condenados al olvido por las generaciones futuras, solo se recuerda a la gente famosa en general por haber matado a cientos o por retardar la muerte de otros tantos, el eterno dilema de la existencia. Creo sin embargo, que la instrucción es el espejo de esa asquerosa sociedad conformista que repudio porque no logro descifrar sus cánones de felicidad, sigo creyendo que son falsos, pero son como dios no lo he demostrado cabalmente así que la duda es la que me mantiene en vilo, no es que disfrute particularmente con mi grado de aislamiento involuntario del mundo aunque debo reconocer que me produce cierta satisfacción el ser reconocido como un pedante por personas a las que yo considero infortunadas por ser esclavos de la sociedad establecida para disfrute de los grandes potentados, donde yo sin oponerme demasiado soy el primer escalón para que aquellos entes de oropel continúen deslumbrándonos con su vacuidad en las revistas de sociales. Tal vez sea mi deseo misantrópico de utilizar a mi hijo como instrumento de venganza hacia esa sociedad estúpida, manipulándolo sin saber para humillar intelectualmente a un maestro de educación básica, empresa que a mi juicio es equiparable en dificultad a la de sacar la basura a la calle. Triste es sin embargo que esto sea asi, pero hace muchos años cuando todavía estaba en la universidad dejé de preocuparme por las carencias del tercer mundo, fui tachado de egoísta, tal vez hasta hipócrita, utilizando al sistema educativo público para ser un profesionista útil a la sociedad, que no quería saber nada de esta. Fue mi eventual desinterés en todo lo que a la larga me impidió volverme un potentado, tal vez hable con envidia pero considero que pudiendo comer a la hora que se me de la gana y en mi cama con sabanas de mil hilos, todo lo demás es superfluo. Nunca pensé en el dinero como algo que tuviera que tener para obtener lo que todos quieren, respeto y poder, soy un mediocre debo suponer, mi única verdadera aspiración era la de obtener mujeres sin demasiado esfuerzo. Totalmente equivocado no estaba, con dinero las podía conseguir, tarde me di cuenta que no me provocaban ninguna sensación las mujeres que podían ser seducidas por el dinero. Cometí muchos errores, es cierto, pero para mi defensa puedo usar las patéticas excusas que usan todos los demás, al fin y al cabo quien va a dar un carajo por lo que yo diga o piense. Amo esa libertad de no responder a nadie, principalmente porque me sentiría avergonzado de que probablemente quede mal, tengo costumbres detestables y una de ellas es la postergación. No soy muy bueno en lo que a cosas prácticas se refiere, me he formado una imagen mental donde Óscar, mi hijo se encontraría frente a mis maestras de primaria, de las cuales ya conocía sus debilidades y fortalezas, cuando ya me eran completamente inútiles tales conocimientos, estoy seguro de que debe haber un nuevo plantel docente, nadie se queda tanto tiempo en un empleo tan ruin, la gente que permanece toda su vida en empleos de poca monta son los mas estúpidos entre los siervos de la burguesía esa gente que termina siendo despedida a los cincuenta años para pasar otros veinte siendo un lastre o ultimadamente muriendo de infelicidad, castigo que me parece merecido a la falta de carácter, no es que me censure demasiado, he tenido pensamientos homicidas pero tal vez yo sea alguno de esos que no tiene carácter para llevar a cabo sus metas mas viles, me detesto es cierto, pero no solo por no ser un desgraciado, cosa que a la postre me resulta irónica y me hace esbozar una sonrisa lacónica. No es tampoco que yo recuerde a mis maestras como personas particularmente estúpidas, sin embargo nuevamente no parece empresa difícil la de impresionar mozalbetes. Creo que no soy tan malo después de todo, al fin y al cabo sigo vivo y creo que eso es lo importante, o me gusta creerlo para no terminar de repente con un balazo en la sien y dejando a mis hijos desamparados, porque he de decir que en ese sentido soy orgulloso, jamás verán esos buitres que les falte algo a esos niños, soy un romántico, llamando buitres a seres con características mucho peores que la rapiña. Creo que todo saldrá bien. ¿Creo que yo soy normal, o no? Sin embargo me pregunto si a Óscar le gustara ir a una primaria que se llame Jacinto Cruz, no es que el nombre importe demasiado pero estoy seguro que prefiere escuchar los razonamientos de la televisión, de las marcas a mis sabios e insípidos consejos.